septiembre-octubre 2017, AÑO XI, Nº 63

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Ulises Cremonte

La fama cuesta
Fama, de Facundo García Valverde, Buenos Aires, Galerna, 2016.

 En su libro anterior  -Un género como cualquier otro- Facundo García Valverde ofrecía seis cuentos donde la construcción del “cotidiano” se veía afectada no sólo por el punto de vista de cada uno de sus narradores, sino sobre todo por un ejercicio de autoconciencia de las reglas literarias. Había en esos relatos una saludable renuncia a la corrección política, donde la solemnidad quedaba a un costado.

Con Fama, su primera novela, García Valverde redobla la apuesta. Esta vez el protagonista es Sergio Torres, un muchacho de veintitrés años, que luego de haber sido finalista en un reality show, decide poner una agencia de prostitución vip. Un día conoce a Malena, quien rápidamente se transforma su escort preferida. Todo marchar más o menos bien hasta que a Sergio le llega un video donde se muestran imágenes de cómo Malena es acuchillada. El joven se lanza en la búsqueda del asesino, pero claro, no puede dejar de lado su esencia y lo hace acompañado de un camarógrafo. Desde ese momento comienza una novela negra, sin el piloto para la lluvia de Marlowe pero con piloto televisivo.

El libro está dividido en tres partes. En la primera hay una muy divertida sátira al mundo de la tele o más bien a lo que uno se imagina que es el mundo de la tele.

García Valverde construye un narrador en primera persona que vomita hechos, sucesos, situaciones, una tras otra. La voz de Sergio, lo que piensa, lo que dice, lo vuelve un personaje detestable, pero imposible de abandonar. La misma seducción que lo hace conseguir lo que se le antoje, es la que también parece hipnotizar al lector: una vez que se comienza el libro es imposible dejarlo. Esa pura adicción que suele rodear a lo mediático, parece estar en el pulso del relato. Todo lo que toca García Valverde lo vuelve narrativo.

En la segunda parte la maquinaria del policial comienza a mover sus engranajes. Si el personaje al principio podía resultar superficial o insoportable, ya en esta zona del relato se despliega por momentos una sinfonía empática. Virtud de García Valverde, porque en algún sentido logra separar la voz narrativa de las miserias del personaje.

En la tercera parte el relato ingresa en el embudo de la trama, todas las puntas abiertas comienza a cerrar: aparecen algunos giros sorpresivos, que más que golpes de timón arbitrarios son como muñecas Mamushkas que se encierran dentro de sí mismas.

En el medio de todo esto están los personajes secundarios, que orbitan alrededor de este sol egocéntrico. Se destaca la figura del padre de Sergio, primero en esas máximas new age que el hijo recuerda como si tuvieran un valor performativo y luego, cuando aparece ese padre en persona, el postre encuentra su frutilla. Aquí, más que la fama, el padre es puro cuento. Sin dudas uno de los mejores capítulos.

Y después están los cuerpos, el lugar que ocupan los cuerpos en el relato. En algún pasaje se dice: “Todos somos como el pezón que sale del vestido: evidentes”. Los cuerpos de los personajes, descriptos de manera precisa y siempre presentes, quedan y están en evidencia. O para decirlo de otra manera, se exponen. Ante la cámara, ante un hijo, ante un padre, ante un cliente, ante un casting... ante todos. Y sin embargo hay un cuerpo que no aparece o sí, pero solamente filmado: el de la víctima. Como si esa muerte ¿real? fuera intangible. 

 

*

 

Estamos acostumbrados a un modelo de escritor muy preocupado por lucirse, usando como rehenes a los personajes. En Fama García Valverde se inmola en el nombre de lo que quiere contar, no busca lucirse mediante el empleo de frases “inteligentes”, sino que construye un edificio narrativo solido, divertido y que sobre todo no se aparta del punto de vista de su personaje. Generosidad por partida doble, por un lado hacia sus criaturas textuales y por otro ante los lectores a quienes lleva en un alucinante paseo por la hoguera de las vanidades.

 

(Actualización noviembre 2016 - febrero 2017/ BazarAmericano)

 

 

 

 




9 de julio 5769 - Mar del Plata - Buenos Aires
ISSN 2314-1646