septiembre-octubre 2017, AÑO XI, Nº 63

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Pensar las maneras de vivir y de habitar
La casa y la multitud. Vivienda, política y cultura en la Argentina moderna, de Anahí Ballent y Jorge Francisco Liernur, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2014.

La casa es reveladora de un sistema de valores y de una cultura que atraviesa la sociedad Argentina moderna. Objeto material y simbólico, entraña variables económicas, técnicas, sociales y culturales. Su estudio posibilita una aproximación a la comprensión de la compleja identidad de la sociedad que la cobija.

La historia de la vivienda argentina y su relación con el surgimiento de la arquitectura moderna a fines del siglo XIX –con el viraje disciplinar de un enfoque antes centrado en las clases dominantes– es el punto de partida de este libro que hoy presentan los investigadores Anahí Ballent y Jorge Francisco Liernur. Resume más de 20 años de estudios dedicados a la temática en un sentido amplio, abordado desde la historia y la arquitectura y entrelazado con la economía, la política y la cultura. Tributario de una tradición historiográfica en la historia urbana latinoamericana representado con los textos fundacionales Las ciudades y las Ideas del historiador José Luis Romero y La ciudad letrada de Ángel Rama, conjuntamente con a las indagaciones de Luis Alberto Romero y Leandro Gutiérrez sobre las formas de vida y las condiciones materiales de los sectores populares. Asimismo, las obras inspiradoras de R. Williams con sus aportes en el abordaje de la cultura material al igual que E.P. Thompson y la historiografía marxista británica para el análisis de las prácticas culturales de las clases trabajadoras como Carl Schorske en Viena fin de siglo: política y cultura y M. Berman en Todo lo sólido se desvanece en el aire, marcaron rumbos desde los años ochenta, configurando una singular atmósfera intelectual. En las mencionadas circunstancias emergió el fecundo trabajo colectivo por el que transitaron los autores junto a Adrián Gorelik, Graciela Silvestri y Fernando Aliata, entre otros, cuyo resultado fueron las iniciativas compartidas expresadas en la experiencia de la revista Block y el Diccionario de Arquitectura, publicado en 2004, como también en la producción de originales textos de historia.

La trama de la obra, que alcanza casi 700 páginas, se halla enriquecida por la multiplicidad de miradas en un proceso temporal que atraviesa casi un siglo. Sus 21 capítulos se hallan sólidamente configurados con el inteligente uso de una gran variedad de fuentes que van desde censos, revistas, discursos, proyectos arquitectónicos, planes urbanísticos, obras literarias y debates legislativos, interrogados desde una perspectiva socio-cultural. Así son analizadas desde las iniciativas particulares como la denominada “casa autoconstruida” y la construcción experimental hasta los emprendimientos country, pasando por el conventillo, la casa chorizo, el chalet californiano, los departamentos de altura y la precariedad de las Villas Miseria; el rol de las asociaciones, los planificadores, los expertos y representantes de la disciplina también están presentes. Se advierte entonces el desempeño de la iglesia en el campo de la vivienda popular (en especial la gran colecta nacional de 1919, llevada a cabo por la Unión Popular Católica (proto-UCA) como también el ejercicio en esta materia de las organizaciones intermedias que proliferaron en la sociedad civil, entre ellas la institución emblemática del socialismo, la Cooperativa El Hogar Obrero, con emprendimientos orientados a los trabajadores y las clases medias bajas. En este contexto, se explora en las entidades e instrumentos que ayudaron a financiar los planes de vivienda. Es interesante en este plano el capítulo dedicado al papel jugado por el Banco Hipotecario Nacional, desde su creación en 1886, con el propósito de canalizar préstamos tendientes a facilitar el acceso a la vivienda y las tensiones y controversias que dicha trayectoria implicó.

También se sigue con particular densidad la compleja e interesante relación del Estado con la “cuestión de la vivienda” como se la llamó en la Argentina finisecular. El impacto de las inmigraciones masivas sobre las ciudades argentinas en las condiciones de vida de los sectores populares pasaron a ser consideradas como una cuestión de Estado. En esta línea los autores matizan aquellas afirmaciones que entienden la intervención estatal como consecuencia de las políticas públicas del llamado Primer Peronismo. Si bien consideran su importancia en la construcción masiva de la vivienda social, el itinerario de la relación del Estado con la problemática de la vivienda es de más larga data, remontándose a las últimas décadas del siglo XIX. En ese sentido se indaga el impacto que constituyó la Comisión Nacional de Casas Baratas, organismo nacional destinado a procurar viviendas para sectores populares, que funcionó desde 1916 hasta los años cuarenta como también las estrategias públicas puestas en marcha en los treinta.

El libro consta de tres partes precedido por una interesante “Introducción” en la que los autores trazan las coordenadas y problemáticas centrales que recorren los artículos seleccionados (todos ellos publicados en diversas revistas y libros a lo largo de las últimas décadas). El punto de partida es el presente, un desafío que muchos historiadores esquivan. Así se ponen sobre la mesa el problema de la vivienda, sustentado con los datos censales, el estado de los servicios (aguas, cloacas, teléfonos, etc.) y las políticas públicas en la última década, desde una perspectiva histórica y cultural. A lo cual se le incorpora un balance crítico acerca del derrotero de los estudios sobre la vivienda, escrito por Liernur.

En la primera parte, “Sociedad, instituciones y política”, son abordadas las principales expresiones de las políticas públicas que miraban la cuestión de la vivienda originadas tanto del Estado como de organizaciones privadas. Desde una semblanza de la vieja Buenos Aires decimonónica hasta la metrópolis porteña de masas, se incursiona de manera problemática, desmontando las ideas establecidas y señalando tanto armonías y tensiones, como continuidades y rupturas.

En la segunda, denominada “Arquitectura y tipos de vivienda”, los protagonistas son el conjunto Los Andes, el City Block, el edificio para el Hogar Obrero, el chalet californiano, los monobloques y las torres con servicio. Y aquí se especula en la relación entre lo público y lo privado junto a las formas, los materiales y las articulaciones con la configuración de la ciudad. Y en este punto señalamos el interesante artículo de Anahí Ballent sobre el itinerario e impacto del chalet californiano, entre el mercado y la obra estatal como apunta su título, que nos conduce a un fascinante viaje que conjuga estética, política, clases medias e imaginarios. Así la “casita peronista” tiene sus antecedentes e historia. De esta forma, se articulan los planes de vivienda social y emergencia de los barrios para el pueblo con las imágenes y símbolos peronistas.

Finalmente, el último tramo del libro se ocupa de “El hogar y la casa”, y el foco está puesto en la domesticidad y las transformaciones en las maneras de habitar, como enseña la historiografía francesa. Se profundiza en el habitar privado desde los discursos de los manuales y las recetas de la economía doméstica, junto al modo de experimentar lo moderno en las casas y jardines. Y con ello, los mensajes y representaciones destinados a las clases altas y medias (country life), el rol de la mujer y las viejas y nuevas estéticas y formas. Hoy son la “casa informática” o la “casa sustentable”. Ayer, en la Argentina del 900, las revoluciones domésticas se dieron de la mano de singulares protagonistas: el baño y la cocina. El artículo de Jorge F. Liernur, originalmente publicado en 1999 en la colección Historia de la vida privada en la Argentina compilado por M. Madero y F. Devoto, traza el derrotero de la casa a lo largo del tiempo, los mensajes, los gustos, la vida íntima y el impacto en las subjetividades.

 En definitiva, una obra que reúne textos heterogéneos, un matiz que los autores no ocultan, indagando desde diferentes ángulos lo que configura el problema de la vivienda. Una excelente iniciativa que combina arquitectura, vivienda, territorio, Estado, política y sociedad abordados desde la perspectiva de la historia urbana y cultural. La amplia variedad de fuentes junto a las imágenes que acompañan y sustentan el relato –más de 60 figuras que advierten publicidades, fotografías, dibujos y gráficos– y la reconstrucción desde el punto de vista señalado, convierten a esta obra en una referencia insoslayable para los interesados en la historia social y cultural de la Argentina en el último siglo.

 

 

(Actualización noviembre 2014 – febrero 2015/ BazarAmericano)

 

 




9 de julio 5769 - Mar del Plata - Buenos Aires
ISSN 2314-1646