septiembre-octubre 2017, AÑO XI, Nº 63

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El ángel de la historia ante la ciudad tentacular
Orfeo extático en la metrópolis. San Pablo, sociedad y cultura en los febriles años veinte, de Nicolau Sevcenko, Bernal, Universidad Nacional de Quilmes, 2013. Traducción de Ada Solari.

¿Cómo deviene una ciudad en metrópolis? ¿Qué significa atravesar el umbral entre capital del estado e ingresar en el status de megalópolis de proyección global, capaz tanto de atraer hacia sí a inmigrantes de todo el mundo (de Europa, pero también de Asia, América Latina, África), como de proyectar su luz tentacular hacia otras ciudades, Nueva York, París, Buenos Aires, a través de obras como las de Héctor Villa-Lobos o de proezas deportivas como la del aviador Edu Chaves, que unió Río de Janeiro con Buenos Aires? ¿Qué significa ser metrópolis para una urbe ubicada en un país periférico, desigual, en una sociedad atravesada por conflictos propios de culturas no metropolitanas sino más bien lo contrario, provincianas, poscoloniales, no centrales, marginales incluso? ¿Cuáles son los efectos de esta transición sobre la sociabilidad local y la producción simbólica de sus habitantes? Estas son algunas de las preguntas que recorren Orfeo extático en la metrópolis e impulsan la pesquisa desplegada en el libro.

Uno de los méritos menos evidentes del recorrido realizado por Nicolau Sevcenko está en perseguir varios desplazamientos simultáneos que contribuyen a entender el devenir metrópolis de San Pablo: el de los inmigrantes que acuden en masa a la ciudad luego de la Primera Guerra Mundial; el de los paulistas que salen al mundo ávidos de contactos cosmopolitas y luego regresan; los viajes al interior del Brasil que emprenden escritores y artistas como Mario de Andrade y otros miembros de la vanguardia paulista, para abastecer con insumos sudamericanos las alforjas simbólicas modernistas. Esos movimientos explican también la trayectoria de la propia familia ucraniana del autor, que llegó a Brasil empujada por las guerras en Rusia, con un eco en nuestra extendida contemporaneidad. Esos movimientos son también los que convirtieron a la ciudad en un nodo cultural, social y urbano, que desplazó a Río de Janeiro como centro. Pero no son los únicos que surcan la composición de este libro.

Nicolau Sevcenko produjo una obra de rara intensidad en la historiografía brasileña y latinoamericana contemporánea. Articulada desde un abordaje de fuertes vínculos con la historia social, la historia cultural y la literatura, su producción señala un itinerario académico que lo llevó de la Universidad de San Pablo (USP) a la Universidad de Londres y luego a Harvard, donde enseñaba cuando lo sorprendió la muerte el pasado 13 de julio de 2014 en la ciudad de San Pablo, sin haber abandonado nunca su alma mater, la USP, donde continuaba enseñando. Esta trayectoria no solo atraviesa varios países, sino también al menos dos disciplinas. De su sede originaria en el Departamento de Historia de la USP donde realizó su doctorado en historia, Sevcenko se desplazó al Departament of Romance Languages and Literatures de Harvard, donde era full professor. Ese itinerario transatlántico y transdisciplinario puede reconocerse en sus libros. Cabe mencionar, entre otros, Literatura como Missão (1983), A Revolta da Vacina (1984), Orfeo extático en la metrópolis (1992) –materia de esta reseña y el único de sus libros traducido al español– y Virando Séculos: a corrida para o século XXI (2001). Todos ellos son volúmenes que atraviesan las aduanas disciplinarias, dialogan con la cultura popular, la prensa, la literatura y el arte moderno y observan al Brasil y también al mundo con un apetito insaciable, capaz de articular vastos y heterogéneos repertorios en torno a ejes de historia cultural.

Orfeo extático en la metrópolis fue la tesis de libre docencia presentada en la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas (FFLYCH) de la Universidad de San Pablo y es un libro escrito a partir de la consulta de archivos de San Pablo y de la Universidad de Londres, en cuyo Instituto de Estudios Latinoamericanos (ILAS) de Tavistock Square, Sevcenko desarrolló la investigación. Como recuerda en los agradecimientos del libro, tuvo “la auténtica gloria de compartir la sala 33 del edificio No. 35 con el profesor Eric Hobsbawm” (p. 23) mientras trabajaba en el libro. Si en Literatura como Missão la investigación giraba en torno a la figura de dos escritores que desarrollaron su actividad en Río de Janeiro, Lima Barreto y Euclides da Cunha, Orfeo extático en la metrópolis traslada la atención a San Pablo, la ciudad que Sevcenko amó y en donde desarrolló la mayor parte de su labor docente y de investigación. La ciudad y la cultura material (los estadios de fútbol, los barrios, las comunidades inmigrantes, la prensa, la aviación, las vanguardias literarias y artísticas) brindan un sustrato rico para elaborar una mirada llena de matices y actores sobre los años veinte en San Pablo. Fue allí donde el historiador se destacó no solo como profesor, en aulas que a menudo desbordaban de alumnos que lo escuchaban cautivados, sino también como intelectual público, colaborador frecuente de la Folha de São Paulo y de otros periódicos paulistas. Cuando digo “rara intensidad” quiero poner de relieve la pasión y ritmo que articulan el abordaje de los problemas analizados por el historiador. Conocedor del valor del registro narrativo, el autor despliega un argumento donde el advenimiento de la cultura de masas, los deportes, los espectáculos públicos y la caudalosa transformación urbana de San Pablo de aldea provinciana en metrópolis global se refleja en la cultura popular, el arte y sobre todo en los diarios, que proveen una las fuentes primarias más provechosas para enhebrar el argumento del relato. No obstante, queda todavía espacio para una presencia no menor de la música, la pintura y la poesía, un insumo literario que resulta inusual encontrar en la escritura de la historia.

Un poema de T. S. Eliot abre el primer capítulo, como ejemplo de un registro lírico capaz de percibir y condensar el malestar de la Primera Guerra Mundial en París y en Londres y otro poema de Manuel Bandeira cierra el estudio. Son las voces de los poetas las que consiguen capturar con mayor precisión que otros soportes documentales el Zeitgeist del período estudiado: los efectos de la primera posguerra en la cultura de masas, la emergencia del deporte y del cuerpo como focos de atención en los diseños biopolíticos que preanuncian el nazismo, la emergencia del orfismo que da título al libro. El velado tributo al ángel de Walter Benjamin queda condensado en el Orfeo de Sevcenko, una figura que luego de la guerra hipnotiza con su canto a humanos y no humanos. La explosión moderna que estalla en San Pablo solo consigue revelar su verdadera dimensión luego de un recorrido por duelos deportivos en aire y tierra, movilizaciones masivas, viento de trincheras y máquinas fotográficas y fetichistas empleadas en diarios y exposiciones para nimbar la nueva sensibilidad. El itinerario de Manuel Bandeira y su participación protagónica en la Semana de Arte Moderno de febrero de 1922 en San Pablo lo convierten sin duda en un personaje emblemático para el relato de Sevcenko, que sin embargo retiene su protagonismo hasta el cuarto capítulo del libro: originario del nordeste pero radicado en Río y luego en San Pablo, Bandeira solo hace su aparición en las últimas páginas de Orfeo extático en la metrópolis. Aunque la cuidada organización del volumen posterga la Semana del 22 hasta el final, prepara el terreno para el episodio central del modernismo brasileño y permite así componer el marco para la emergencia del ya canónico acontecimiento del arte moderno brasileño.

San Pablo queda retratada en sus perfiles múltiples: como una Babel lingüística, imán para refugiados que huyen de Europa como Lasar Segall, que escapa de la Unión Soviética y se establece en la ciudad o para Blaise Cendrars, que la visita, solo vive transitoriamente en ella y la usa como cabecera de playa para explorar las ciudades históricas de Minas Gerais o el carnaval de Río de Janeiro en compañía de los poetas modernistas. De este modo la capital paulista funciona como puente tanto hacia el interior del país –consolidando así su posición de metrópolis regional e inaugurando una hegemonía donde Río de Janeiro comienza a perder su centralidad y se “provincializa”– como hacia otras metrópolis transatlánticas: Nueva York, París o Buenos Aires. El proceso de “redescubrimiento” del Brasil ya tantas veces analizado en la historia cultural brasileña adquiere entonces una doble articulación: como capitalización cultural del patrimonio nacional pero también como afianzamiento del lugar de atribución de valor simbólico. De este modo quedan expuestos los mecanismos de valuación que repercuten sobre quien cotiza, en este caso la misma San Pablo, flamante sede de la bolsa de valores simbólicos brasileños. La ciudad se convierte de este modo en exportadora de artistas como Villa-Lobos –celebrado en el Teatro Municipal de San Pablo–, Tarsila do Amaral u Oswald de Andrade, pero funciona también como una Babilonia donde subsisten desterrados algunos de sus residentes, alejados de los centros mundiales en un remoto exilio sudamericano. La ciudad funciona como metrópolis con sus territorios coloniales (Minas Gerais, el nordeste, la Amazonia que visita Mario de Andrade, el mismo interior del estado), pero es también un nicho poscolonial que recibe el impacto de la nueva distribución del capital simbólico. Así Sevcenko, en su esfuerzo de re y deconstrucción del artefacto urbano, ilumina también aspectos que permiten reconocer no sólo aquello que adquiere valor, sino también los efectos indirectos del proceso de cotización sobre los mismos agentes que median, lucran y reciben sobre sí los efectos de este proceso. Un protagonismo central le cabe a Washington Luís, el alcalde historiador paulista en los años veinte y presidente del Brasil hasta el golpe de 1930.

La figura de Sergio Buarque de Holanda acompaña todo el recorrido del libro y no resulta difícil imaginar por qué. Maestro de generaciones de estudiantes paulistas, la obra de Sergio comparte con la de Nicolau una curiosidad y una matriz teórica en diálogo con la sociología cultural alemana. Ambos participan también de un interés por la historia urbana, compartida con otros destacados especialistas del campo como Jorge E. Hardoy y Richard Morse, con los que Sevcenko colaboró.

Vaya un último reconocimiento para la colección “las ciudades y las ideas” dirigida por Adrián Gorelik en la editorial de la Universidad de Quilmes, donde se publicó este libro. En un país como la Argentina, donde la ausencia de sólidas editoriales universitarias condiciona el acceso de los lectores a obras como ésta y donde la industria editorial resulta a menudo poco hospitalaria con obras extensas, sin un éxito comercial garantizado, resulta muy importante saludar la existencia de esta colección. La cuidada traducción de Ada Solari merece asimismo una mención final.

 

 

(Actualización septiembre - octubre 2014/ BazarAmericano)

 




9 de julio 5769 - Mar del Plata - Buenos Aires
ISSN 2314-1646